20 de mayo de 2010

Con un ojo cerrado y otro en las Olímpiadas


DIA 3

Recuerdo que hace algunos  años mi hermana y yo teníamos que levantarnos a la misma hora para ir a la  preparatoria, y primero era relativamente  fácil levantarnos para las  2 por la emoción de comenzar  con el nuevo ciclo escolar, pero poco a poco despertar y levantarnos se fue haciendo cada vez más  difícil luego nuestro despertador fue la  solución porque escuchábamos un programa de noticias, pero cuando el despertador  dejo de  funcionar fue el acabose así que acabe inventando toda  clase de locuras y boberías con tal de  despertar y hacer reír a mi hermana una de tantas  fueron las Olimpiadas de los Muppets. Recuerdo que yo las conducía con la pasión  del mejor cronista deportivo y me esforzaba por imprimirle esa gran emoción hasta los eventos más insignificantes.

Como cuando el oso Paquito estuvo a 10 segundos de llevarse el panal de oro en la competencia de los 300 metros en estilo libre  en natación, pero por pasarse de confiado después de ir a la cabeza durante toda la carrera en un descuido Mr. Peter un oso con experiencias previas en Juegos Panamericanos que no era ni el favorito ni se perfilaba como el  ganador le arrebato el tan preciado Panal de Oro a Paquito. El Panal de  Oro es  un panel  pintado de dorado con incrustaciones en diamantes, útil en gran medida para las que se creían serian los  ganadoras algún miembro del Equipo Olímpico de Namibia y sus abejas nadadoras.

En la  gimnasia  Olímpica la medalla se la gano Keisi la conejita en un conjunto inesperado de  sucesos que  le  arrebatarón el oro a Barbie  Pávlova que estaba a tan solo un 9.75 en su rutina de ejercicios  en piso para quedarse con el primer puesto cuando Keisi la conejita agitaba frenéticamente sus brazos y sus orejas de  un lado a otro en señal de desaprobación  a  las  bajas calificaciones  otorgadas  por  los  jueces  para su rutina  de ejercicios  de piso y todo por su música demasiado moderna para los conservadores jueces todo con la  esperanza de  hacerlos recapacitar, en un movimiento brusco su oreja  se le  desprendió y  salio volando empujando a Barbie  Pávlova  en el  final de  su rutina perfecta, todo ocurrió en cámara lenta, Barbie perdió el equilibrio y trastabillo,  los jueces y el publico no sabían como reaccionar Barbie empezó a llorar sin importarle ya  nada más, sabia que el oro se le había ido de las manos y la Conejita Keisi en un giro inesperado de eventos  desafortunados daba saltos y gritaba de alegría porque pese a sus  bajas calificaciones en los ejercicios de piso y como fuera había ganado.   

Este fue un pequeño  fragmento de las  Olimpiadas de  los Muppets las Olimpiadas  más  divertidas de  toda mi vida.

1 comentario:

Adolfo Payés dijo...

Me gusto.


Un abrazo
Con mis
Saludos fraternos...


Que disfrutes de un buen fin de semana... mis mejores deseos..