4 de septiembre de 2009

Los Consentidos de Mamá



No les ha pasado que se encariñan de una manera cuasi enfermiza de las cosas típico que tienes tu par de zapatos favorito (ya sean tenis, botas, sandalias, zapatillas, etc.) y puede estar roto, muy feo, sucio casi irreconocible de como eran pero aun te lo pones porque es tu par de zapatos preferidos, y los demás se pueden reír de tus zapatos y criticarlos pero los amas y se acabo, tampoco nunca falta en nuestro closet la clásica chamarra de mezclilla vieja, agujerada, deslava, con sus clásicas manchas que jamás se le quitaron, y puedes tener otras prácticamente nuevas pero cual es la que todo los días sale a dar batalla la viejita, la favorita y ya de plano la tiras y no porque quieras sino porque ya esta hecha una pena toda desgastada, con unos súper agujeros, o simplemente porque ya no te queda, pero jamás te desases de tus cosas favoritas por propia voluntad, no se como explicar esos lazos que las personas crean con sus pertenencias, es como si fueran parte de ti, de tu esencia y cada una tuviera miles de historias por contar de las aventuras que vivió a nuestro lado, por eso yo como sufro cuando tengo que regalar alguna de mis posesiones favoritas.


Porque con ellos se va una parte de mi, y mil locuras que hicimos juntos, siendo especifica en mi caso tengo unos tenis viejísimos pero los amo y aun no los tiro tienen manchas de cloro de hace como 35 mil años, y su ultima adquisición fueron unas rayitas de pintura de colores que les hice en una actividad de la iglesia y cada que los veo en mi closet recuerdo tantas cosas entre ellas que el niño que me gustaba me dijo infantil por pintarlos y los conservare por mucho tiempo aun, porque ellos serán una prueba irrefutable de lo infantil y poco convencional de lo que un día fui.

3 comentarios:

Dayann dijo...

Rekuerdo unos converse rojos, los pobres tenian orificios por todos lados.. pero siempre los llevaba a la prepa!! ahh tmbien tenia un jeans, el pobre igual era una pena andante, pero eran mis favoritos...

Y asi podria enumerarte muchas kosas k para mi madre, eran trizas, eran basura y a kada rato, las enkontraa en el kostal de la basura, pero.. yo.. llegaba a reskatarlos jajaj!!
Saludos! kon kariño Dayann

Alexander dijo...

hey! por supuesto. Llevo conmigo, cada vez que puedo porque para trabajar debo andar con zapatos, unas zapatillas q, en algun momento, fueron negras y ahora es una mezcla de azul y blanco. Mi madre conspira todas las semanas en su contra, sin embargo yo, siempre tan listo, le salvo la vida. Ni mas faltaba.
Muy cierto todo lo q escribes. Acabo de recordar, por cierto, es hora de ponerme la polera verde q me ragalaron en el verano del 2005.
Un abrazo.

Alexander dijo...
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